Examinando por Autor "Pantoja Vargas, Luis"
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Ítem Deontología y código deontológico del educador social(Sociedad Iberoamericana de Pedagogía Social, 2012-01-01) Pantoja Vargas, LuisLa ética y la deontología se revelan hoy esenciales para cualquier profesión y más para aquellas que prestan sus servicios y tratan con personas desfavorecidas, como es la Educación Social. Tanto a los futuros profesionales de la Educación Social como a los que ya ejercen esta profesión les hace falta una formación ética y deontológica intencionada puesto que, al igual que el resto, viven en un mundo que se rige por valores contrarios a los que exige su profesión. Esa formación debería incluir objetivos de conocimientos sobre la ética, la moral y la deontología, pero sobre todo de capacitación para la reflexión personal y en equipo -con sus iguales- sobre los bienes que persiguen las prácticas socioeducativas que realizan, sobre las buenas prácticas y los dilemas éticos que se encuentran con frecuencia en su práctica cotidiana. Los educadores sociales, profesionales de muy reciente creación aunque con una trayectoria larga de voluntariado, cuentan ya con un código deontológico oficial propio desde septiembre de 2007 que fue precedido por un Esbozo del mismo elaborado en 1996. La posesión de un código suele considerarse como un indicador de calidad en el mundo de las profesiones y otorga a los profesionales prestancia, de ahí que se considere una obligación el conocimiento del mismo para el ejercicio de la profesión. Sin embargo, en el caso de la Educación Social, un análisis rápido de las ofertas formativas de los centros universitarios que ofrecen estos estudios revela que la formación ética no es contemplada de forma explícita en los currículos formativos ni existen, por parte de estos centros, ofertas planificadas de formación para los profesionales que ya ejercen la profesión, de manera que, en general, éstos desconocen los contenidos del código aun siendo conscientes de su existencia. Todo ello convierte a ese importante documento en letra muerta o, a lo sumo, en un adorno decorativo de la profesión Educación Social.